¿Qué tipo de acabados son más recomendables para la madera?

Acabados para madera

La madera, por sus increíbles características, es un material muy utilizado en cualquier vivienda, llegando incluso, en algunos casos, a formar parte estructural de ella. Al ser un material sostenible, renovable y con una gran resistencia, cada vez se están sacando más utilidades, aunque es cierto que hay que saber escoger bien el tipo de variedad que se adapta mejor a cada situación.

La madera, al ser un material totalmente natural, se adapta perfectamente a las condiciones de temperatura o humedad que pueda haber en el ambiente, absorbiendo de manera inevitable ciertas suciedades y productos químicos que puedan dañarla. Es por eso que es importante tener un acabado adecuado de la madera, que la protegerá de agentes externos y hará que no pierda su tono natural ni se deteriore.

Para conseguir un buen acabado de la madera se deberá intentar conseguir que la variedad de este material con la que se va a trabajar esté en condiciones óptimas, eliminando pues las imperfecciones y toda la suciedad que haya en la superficie. Además, se deberá tener en cuenta que la madera esté seca, con una humedad bastante baja y que no esté rodeada de contaminantes.

Una vez dicho esto, vamos a proceder a mencionar los acabados más utilizados y los que más se suelen ver en todas las situaciones:

  • Barniz: Es una de las opciones más utilizadas. Crean una capa transparente que protege la madera y resalta los colores naturales de ésta, dándole un aspecto mucho más sano. Hay varios tipos de barnices en el mercado, pudiendo escoger entre algunos especializados en evitar la humedad, otros los rayos ultravioletas, etc.
  • Aceites: Suelen utilizarse en maderas más duras, siendo también muy utilizados. Al igual que el barniz, realza la belleza la madera, además darle suavidad al tacto. Gracias a ellos, la madera gana resistencia frente a la meteorología adversa.
  • Ceras: Suelen utilizarse mucho en los muebles de la casa, soliendo utilizarse las ceras de abeja y trementina. Estas ceras confieren resistencia a la humedad, además de ser muy fáciles de limpiar. Por otra parte, aporta un brillo a la madera que le confiere un aspecto muy característico.