Cómo proteger la madera del sol y el calor

Comoproteger la madera del sol

La llegada de la primavera es sinónimo del comienzo de los días de sol y calor. En esta época los rayos solares empiezan a ser bastante frecuentes, lo cual puede ser perjudicial para los muebles exteriores de nuestro hogar o negocio.

Los cambios bruscos de temperatura, da igual si nos referimos al frío o calor, no son positivos para los mueles, por eso es conveniente tomar las medidas oportunas en primavera y verano. La madera puede tener consecuencias negativas si está sometida a altas temperaturas, como pueden ser dilataciones, grietas, roturas y pérdidas de color, entre otras muchas cosas.

Teniendo esto en cuenta, es lógico pensar que proteger la madera en el exterior es algo más que recomendable para evitar su deterioro con la llegada del calor. Los cuidados de la misma ayudarán a que se mantenga en buen estado y haya el menor desgaste posible. Para ello, es necesario proteger la madera con productos adecuados, que están pensados específicamente para la protección de este elemento.

 

¿Qué productos debemos utilizar para proteger la madera del sol?

 

Para proteger la madera del sol, lo ideal es aplicar un protector de maderas, cuya función será impregnar este material para que no sea atacado por hongos, insectos o deteriorado por los efectos del calor. Hay varios tipos de protectores de maderas, pudiendo elegir uno u otro dependiendo de las necesidades.

La opción más conocida a la hora de proteger este elemento son los barnices para madera, que se aplican una película exterior que protege a la misma. Existen barnices pensados específicamente para el exterior, que incorporan un filtro de rayos ultravioleta que evitará que la madera se reseque y pierda su color, de forma que éstos son ideales para protegerla en primavera y verano.

Además de esta opción, podemos contar con otras como aceites especiales, que servirán para hacer más resistente la madera y ayudarán, a su vez, a mantener el brillo y un aspecto ideal. En cualquier caso, lo mejor es acudir a expertos que sepan qué producto utilizar en cada caso, ya que cada tipo de madera y cada climatología es un mundo.